Si me equivoco contradígame con amor, porque con amor digo.
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24 febrero 2011
Llueve y alguien está diciendo “llueve”.
Si me equivoco contradígame con amor, porque con amor digo.
Si me equivoco contradígame con amor, porque con amor digo.
Si erro póngame maestros, que luego yo les enseño, porque con amor hago.
O ustedes, ¿Por qué creen que llueve; porque hace falta? ¿creen que llueve porque sí? ¿por qué carajo creen que llueve?
Llueve; y no solo eso; la verdad es que hay un monton de gente diciendo “llueve”.
De a uno empiezan a notarlo, y no lo pueden evitar; simplemente dicen “llueve”.
Porque llueve.
Si me equivoco contradígame con amor, porque
con amor digo.
Vicente Luy – Poesía popular argentina.
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19 febrero 2011
El tiempo es un perpetuo perecer y un Dios que es enteramente en el tiempo es un Dios que destruye tan rápidamente como crea. La Naturaleza es tan incomprensiblemente aterradora como bella y dadivosa. Si lo divino no trasciende el orden temporal en que es inmanente, y si el espíritu humano no trasciende su alma ligada al tiempo, no hay entonces posibilidad de “justificar la conducta de Dios para con el Hombre”
(…)
Dios que es espíritu sólo puede ser adorado en espíritu y por su propia causa, pero Dios en el tiempo es normalmente adorado por medios materiales con el objeto de lograr fines temporales. Dios en el tiempo es manifiestamente así el destructor como el creador, y por esto a parecido apropiado adorarlo con métodos que son tan terribles como las destrucciones que él inflige. De ahí en la India, los sacrificios de sangre a Kali, en su aspecto de Naturaleza destructora. De ahí esas ofrendas de niños a Moloc, censuradas por los profetas hebreos. De ahí los sacrificios humanos practicados, por ejemplo, por los fenicios, los cartagineses, los drudas, los aztecas. En todos estos casos, la divinidad a quien se sacrificaba era un dios en el tiempo, o una personificación de la Naturaleza, que no es otra cosa que Tiempo mismo, el devorador de sus hijos. En todos estos casos el objeto del rito era obtener un beneficio futuro o evitar uno de los enormes males que el Tiempo y la Naturaleza tienen siempre en reserva. Para ello se creía que valía la pena pagar un alto precio en esa moneda del sufrimiento que el Destructor tan evidentemente apreciaba. Rastros sublimados de estas antiguas tramas de pensamiento y conducta pueden hallarse todavía en ciertas teorías de la Expiación y en la concepción de la Misa como el sacrificio perpetuamente repetido, del Dios Hombre.
En el mundo moderno, los dioses a quienes se ofrecen sacrificios humanos no son personificaciones de la Naturaleza sino de los ideales políticos de la propia fabricación del hombre.
(…)
Los retrospectivos adoradores del tiempo tienen una cosa en común con los revolucionarios devotos del futuro mejor y más grande: están dispuestos a usar ilimitada violencia para lograr sus fines.
Para los filósofos del tiempo, el bien y el mal se encuentra en el mundo temporal. La Inquisición quema y tortura para perpetuar un credo, un rito y una organización eclesiástico-político-financiera considerada para la salvación eterna de los hombres. Jacobinos y bolcheviques están dispuestos a sacrificar millones de vidas humanas por la causa de un porvenir político-económico suntuosamente distinto del presente.
La perspectiva de la futura alegría ajena es sumamente precaria (“Morid y matad porque mañana otros comerán, beberán y se alegrarán”), porque el proceso del morir y matar crea condiciones materiales, sociales y psicológicas que prácticamente garantizan a la revolución contra el logro de sus benéficos fines.
Para aquellos cuya filosofía no los obliga a tomar el tiempo con excesiva seriedad, el bien final no debe buscarse en el social Apocalipsis progresista del revolucionario ni en el pasado reavivado y perpetuado del reaccionario, sino en un eterno y divino ahora, que los que desean suficientemente este bien pueden advertir como un hecho de experiencia inmediata. El mero acto de morir no es en sí mismo un pasaporte para la eternidad, ni puede una matanza al por mayor hacer nada para traer la liberación, sea a los matadores o a los muertos, o a su posteridad. La paz que excede toda comprensión es el fruto de la salvación de la eternidad, pero en su forma cotidiana la paz puede ser también raíz de la liberación.
William Law
Citado por Aldous Huxley – La Filosofía Perenne
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16 febrero 2011
Cuando estas pensando, estas separado de los demás porque tu tienes unos pensamientos y la otra persona esta pensando otros diferentes. Pero si ambos están en silencio, entonces desaparecen todos los muros entre vosotros.Dos silencios no pueden permanecer siendo dos. Se convierten en uno.
(...)
La humanidad necesita un nuevo territorio, un territorio de libertad. La bohemia fue una reacción a una mente colectiva tratando de dominar a la gente. En lo que se refiere a tu vida, tienes que vivir de acuerdo a tus propias premisas.Solo entonces hay creatividad. Es la fragancia de la libertad individual. Creatividad significa traer algo nuevo a la existencia, hacer un lugar para que lo desconocido penetre lo conocido. Toda la gran creatividad sucede a través de personas que han ido de una disciplina a otra. Es como cruzar dos razas.
(...)
(...)
La vida en si misma no tiene sentido. Hay que descubrirle el sentido, hay que crearlo. No es una roca que vayas a encontrar. Es una poesía que hay que componer, es una canción que cantar, es una danza que hay que bailar.
Dios no es nada sino creación. Y solo aquellos que lo crean lo encuentran.
OSHO, Creatividad
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10 febrero 2011
El mundo como totalidad, tal como los seres humanos lo percibimos con nuestros sentidos y lo experimentamos como seres con espiritu, y al que pertenecemos nosotros mismos con nuestra existencia corporal y espiritual.
La realidad definida de esta forma no es pensable sin un sujeto de experiencia, sin un yo. Es el producto de una relación mutua entre señales materiales y energéticas que parten del mundo exterior y el centro que constituye la consciencia en el interior del individuo.
Para ilustrar esto cabe comparar el proceso por el que surge la realidad con la aparición de la imagen y del sonido en una emisión de televisión. El mundo material y energético del espacio exterior trabaja como emisor, envía ondas ópticas y acústicas y proporciona señales táctiles, gustativas y olfativas. La consciencia que existe en el interior de cada ser humano constituye el receptor, donde los estímulos recibidos por las antenas, por los organos sensoriales, son transmutados en una imagen del mundo exterior, experimentable de manera sensorial y espiritual.
Si falta uno de los dos, el emisor o el receptor, no se produce realidad humana alguna, de la misma forma que la pantalla de televisión se quedaría vacía sin imagen y sin sonido.
(…)
La antena para señales acústicas, el oído, presenta en su función de elemento del receptor humano solamente un campo de recepción muyb limitado. Al igual que los colores, los tonos no existen objetivamente. En el proceso de la audición tienen existencia objetiva las ondas, concentraciones y estiramientos del aire, que son semejante a olas que el tímpano del oído registra y que en el centro auditivo del cerebro son convertidos en la experiencia psiquica del sonido. Nuestro receptor de ondas acústicas reacciona ante las ondas que están comprendidas en un ámbito que abarca desde 20 vibraciones por segundo, correspondientes a los tonos más graves, a 20 mil vibraciones, las cuales constituyen los tonos más agudos. Las vibraciones que sean más lentas y más rápidas que las que hemos mencionado no se perciben. Carecen, pues, de existencia en la realidad humana.
(...)
Desde el punto de vista linguistico “idea” tiene que ver con “eidos” (imagen en griego). Una nueva idea es la aparición espontánea de una imagen interior de algo que no existía anteriormente.
El origen de todo proceso creativo es una idea.
Nuestra capacidad de tener nuevas ideas, es decir, de ser creativos es el don que compartimos con el creador de la idea primera de todas, de la idea de la que nació el mundo. Este don es nuestra herencia divina.
Nuestras reflexiones acerca de la esencia de la realidad, nuestro recurso a la metáfora emisor/receptor, nos han conducido a las ultimas preguntas sobre el ser.
Al termino de esas consideraciones sobre la esencia de la realidad quisiera referirme a su utilidad en la vida cotidiana, a la ayuda que pueden representar para una mejor comprensión de nuestro lugar, como seres humanos, dentro de la creación.
Puesto que la creación constituye la forma material, la manifestación, la realizción de la idea divina, la creación, el emisor en nuestra metáfora, emite ininterrumpidamente la idea divina. La creación contiene el mensaje, es el mensaje de su creador a las criaturas suyas que la pueden recibir, a los hombres.
El gran médico, naturalista y filósofo del renacimiento, Paracelso, que desconocía aún la radio y la televisión, hizo uso de otra metáfora para expresar este hecho. Consideró a la creación como un libro que ha escrito el dedo de Dios y que debemos aprender a leer.
(…)
Nuestro concepto “emisor/receptor” de la realidad puede ayudarnos a interpretar intelectualmente este estado espiritual extraordinario, la consciencia cosmica, la unio mystica.
Ante todo, nos descubre que la visión mistica no es una ilusión de los sentidos, sino la revelación de otro aspecto de la realidad.
Albert Hofmann - Mundo Interior/Mundo Exterior
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